jueves, 31 de octubre de 2013

La seguridad ciudadana.

Desarrollo
Parte II
Contexto histórico

Concepto socio político y jurídico en la Cuarta República sobre la seguridad ciudadana

Pese a lo complejo  en el plano teórico  y pragmático del concepto de seguridad ciudadana lo  podemos constatar que al menos en Venezuela, emerge desde los activistas sociales de izquierda y  de derechos humanos  que  comienzan  a politizar[1] aspectos como:   la visión de orden (mando-obediencia), el sistema de administración de justicia, la legalidad e ilegalidad de las practicas policiales  y las políticas de seguridad nacional que fueron heredadas desde la década de los 60 cuando se hizo efectivo los acuerdos de cooperación entre los organismos de seguridad del Estado Venezolano y los EEUU  a partir de la instauración del Pacto de Coche y el Pacto de Punto Fijo.

Se  combate y cuestiona la visión de seguridad nacional que instaura la etapa de las dictaduras en América Latina[2] y los negocios de las grandes industrias extractivas norteamericanas de petróleo (Shell, Rokefeler, Texaco, entre otras),  oro, diamantes, perlas, níquel,  (Chile, Bolivia y México), bauxita, madera  caucho y las bananeras. De esta manera el orden económico capitalista norteamericano, impuso en el sistema policial latinoamericano y venezolano su orden  y adoctrinamiento a los cuerpos de seguridad venezolanos se crea el DIGEPOL, SIFAR, La Seguridad Nacional, La DISIP y  la PM 

Se aplicó durante los años 60, 70, 80 y 90 el modelo de seguridad  implementado en Venezuela  para contener el “Comunismo” y la criminalidad e implantar el sistema “Capitalista” de la democracia representativa, que se denominó “la Doctrina de Seguridad Nacional”, se caracterizó por:
a)      Entrenamiento en inteligencia y contrainteligencia dirigido a los grupos de mando y comando de los cuerpos de seguridad del Estado (Fuerzas Armadas y Policías).
b)      Cursos continuos de antiguerrilla
c)      Comunicaciones

En este sentido, la policía como institución era un apéndice de las Fuerzas Armadas y su doctrina es la Seguridad Nacional. La dirección de la policía casi siempre recaía en la Guardia Nacional, la formación en las academias policiales también respondían a un concepto de orden militar y no ciudadano. Por ello  la actuación policial fue represiva y violatoria de los derechos humanos durante 4 décadas  miles de desaparecidos que hasta la fecha los cuerpos son buscados por sus familiares[3].

La función policial al igual que  la vieja doctrina militar  se subordino a los partidos de turno para imponer un orden discriminatorio: penaliza la pobreza y la afro descendencia (Ley de Vagos y Maleante y Razón de Estado recurso para hacer uso de la fuerza y suspender las garantías constitucionales y violación a los Derechos Humanos),  que favorecía a la oligarquía empresarial y bipartidista de la cuarta república  para mantener un status quo de elite que seguían lineamientos del Departamento de Estado[4].

Estas prácticas institucionalizadas no permitían el dialogo sobre las condiciones de existencia del pueblo y de los funcionarios policiales[5].  Las manifestaciones de violencia y alto grado de conflictividad en  la sociedad venezolana,  hacían ingobernable las instituciones y la sociedad, parafraseando a Jeannette  Abouhamad, cuando la elite política es incapaz de generar las condiciones para satisfacer las  necesidades y aspiraciones de los hombres y mujeres dentro de una sociedad, estos, buscaran los mecanismos y estrategias de sobrevivencia para proveerse por vías legales o ilegales  lo que esta les priva.
Su manifestación más concreta es el delito y la represión del mismo que fue manejado con penas severas que privilegio el encarcelamiento a los delincuentes comunes, prostitutas, transformistas, revolucionarios y confinamiento en centros psiquiátricos a potenciales subversivos considerados de alta peligrosidad, esta política centralista y autoritaria  del sistema penal, fue una de las estrategias  para controlar y gestionar el conflicto y mantener el poder, definimos esta  concepción de la política de seguridad como “Control de la criminalidad” (Baratta; 1: 1997).

Para algunos autores como Baratta, Antillano y Muniz coinciden que la represión del sistema penal se produce contra la clase social más pobre  y reproduce y responde a los intereses de clase de la élite dominante y su aplicación es selectiva, es un sistema que no responde a las garantías de igualdad, equidad y justicia social de un Estado de derecho.
En este sentido, la estrategia que caracterizó al sistema político y judicial de las últimas cuatro décadas la denominamos “enfoque represivo, centralista o unitario del control del delito” (Tomado de la clase magistral sobre seguridad ciudadana 2013) bajo la premisa de un status  jerárquico de élites y seguridad de Estado.

Esta visión se ha intentado cambiar a partir del modelo de la  democracia participativa y protagónica que se  inició en 1999 con la Constituyente y Refundación de la República Bolivariana de Venezuela.

La seguridad ciudadana en la  Revolución Bolivariana:

Las políticas en materia de seguridad ciudadana comienzan a implantarse en Venezuela como política de estado a partir del 15 de diciembre de 1999[6] con la aprobación de la nueva constitución  y en el 2008 la Ley Orgánica del Servicio de  Policía y del cuerpo de policía  Nacional Bolivariana, en el marco de un nuevo modelo policial fundamentado en los principios republicanos de justicia social, igualdad, no discriminación, respeto a la vida , celeridad, derecho a la información, eficiencia, cooperación, universalidad e igualdad, imparcialidad, actuación proporcional y  participación ciudadana.
Los artículos que definen constitucionalmente al nuevo enfoque de seguridad ciudadana  es el Art.- 55 “Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por la ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes”. (CRBV)  

La aprobación de este artículo, define que el servicio de la policía es ejercido por un ciudadano uniformado que protege al pueblo y este en corresponsabilidad participa directamente de manera corresponsable en  la protección de su comunidad. Lo novedoso es que en el modelo de seguridad nacional el monopolio de la seguridad era ejercido cuando el hecho delictivo era ejecutado, ahora la comunidad-policía participa en la protección a través de la prevención y desarrollo de estrategias para el crecimiento de la convivencia ciudadana y desarrollo de la potencialidades comunales.

A esto debe sumarse los lineamientos estratégicos que aporta el Plan Nacional Simón Bolívar 2013-2019  en la línea de Desarrollo Nacional,   para cumplir con este lineamiento, en el año  2012 se lanza la misión a Toda Vida Venezuela, debido a los altos grados de conflictividad social y altos índices de homicidios ocurridos. Esta situación  dificulta, el desarrollo y la convivencia ciudadana, además es un obstáculo para el desarrollo de áreas estratégicas como: los centros urbanos poblados con mayor densidad poblacional,  las zonas fronterizas terrestres y acuíferas.

 El no control del territorio por parte del Estado y del pueblo organizado afecta la gobernabilidad, además de  incentivar el desarrollo de actividades ilícitas, despoblamiento de las áreas agrícolas, concentración de los centros urbanos y desmovilización de las organizaciones populares que luchan por la tierra.
Actualmente el sicariato ha cobrados muchas vidas humanas (350 campesinos asesinados)[7], abigeato, el secuestro, extorsión, robo de la producción agrícola a gran escala  y actos masivos de violencia ponen en riesgo la convivencia ciudadana libre de violencia, que afecta considerablemente la cotidianidad e imaginarios colectivos que nos permitan construir territorios de paz .

Actualmente las cifras generadas desde las agencias norteamericanas ubican a Venezuela en el quinto país más peligroso del mundo y los medios de la derecha maximizan las imágenes  de violencia.

El Municipio Libertador es el segundo estado con los mayores índices de homicidios y delitos, siendo la parroquia San Agustín, unas de las parroquias menos violentas, en comparación con la parroquia Sucre. Sin embargo el proceso revolucionario ha implementado las misiones sociales como estrategias para superar la pobreza y la violencia que está genera, en este sentido, nos planteamos que si bien ha existido la implementación de acciones gubernamentales e iniciativas comunales para disminuir la violencia , consideramos que estas han sido direccionadas desde arriba y desde niveles muy macros, que no han encendido la dinámica para  que la gente proponga sus propias estrategias a partir de sus intereses y su micro-territorio, en varias dimensiones y frentes que permitan mitigar progresivamente la violencia.

 A esto se corresponde  mi papel como docente e investigadora de la UNES y nos preguntamos si: ¿Es posible construir territorios de paz como estrategia para disminuir la violencia y generar espacios de convivencia ciudadana?

En el barrio helicoide en el mes de noviembre hubo un homicidio y en el mes de diciembre otro en el sector el progreso, además el enfrentamiento entre los miembros del consejo comunal que agrupa a tres sectores Helicoide, Mamón y Vuelta el Casquillo y las tensiones entre las instituciones que trabajaban desarticuladamente, nos permitió a través de entrevistas (informales-formales)  y observación a miembros de la comunidad, reuniones e instituciones  que nos permitieran  entender la situación inicial y develar  ¿Cuáles son los factores estructurales que la generan los conflictos, la división y la violencia?:

a)      Cultura (competencia, poder y diferencia políticas)
b)      El desempleo
c)      Conflictos de convivencia
d)     Violencia Escolar
e)      Consumo y micro tráfico de drogas
f)       Deserción escolar

Nos movilizamos a partir del mes de enero nos articulamos y reunimos en la Casa de la Esperanza y asumimos el concepto de  seguridad ciudadana bajo un enfoque integral denominado multiagencial (Sosso: 2000)  y establecimos tres líneas de acción:
a)      Trabajar desde la casa de la esperanza con los niños e instituciones  a través de actividades recreativas, mientras realizábamos el diagnóstico para saber que quería hacer la gente.
b)      Realizar talleres sobre la violencia escolar 
c)      Dialogar con los frentes, organizaciones sociales del movimiento popular y la policía comunal de la Parroquia San Agustín, para definir el camino.

Yo trabajo con los frentes, organizaciones sociales y he tenido contacto con el servicio de la policía comunal en parroquia San Agustín, levante el testimonio de varios compañeros que viven en el sector y encontré  varias percepciones sobre el tema de seguridad ciudadana y su responsable visible la PNB:

a) En el mes de marzo participamos y organizamos conjuntamente con las instituciones actividades recreativas, culturales y deportivas con las instituciones (Alcaldía, Gobierno del Distrito capital, Misión Barrio Adentro Deportivo, Registro, Fiscalía 5ta.  Y la Casa de Esperanza adscrito al Ministerio del Poder Popular Para La Educación), nos percatamos que en la actividad asistieron muchos niños sin sus padres o representares, para un cambio es necesario involucrar a los padres y fortalecer los lazos afectivos.

b) Las organizaciones sociales  tienen dos percepciones culturalmente construidas, hasta hora indagadas, la primera se refiere a la PNB, algunos piensan que sus prácticas son iguales a la PM en cuanto al matraqueo a los motorizados-usuarios de los vehículos  lo que genera desconfianza y la segunda se refiere:  observan   practicas honestas en la función policial, (más cercana a la gente y respetuosa),  lo que ocasiona, que la gente de la comunidad abuse y les falte el respeto a los servidores policiales. En este sentido, hay que informar mejor ¿qué es la policía? y difundir no solo sus valores sino cual es la función de cada servicio.
b.1)  La gente dice que “(…) el poder de fuego en algunos sectores es mayor que el de la policía” , lo que hace que algunos habitantes recurran al silencio ante de denunciar cualquier agresión.
b.2) Los habitantes de las zonas residenciales dicen que nunca se reúnen con los condominios y el patrullaje es muy poco y cuando lo realizan es por corto tiempo
b.3) Creen que el hecho delictivo se realiza a partir de las 5 de la tarde con más intensidad en la parroquia, lo que plantean que es necesario el patrullaje nocturno y recorridos para sacar las armas.
C) “Cuando yo era muchacho me di cuenta que los problemas comenzaban muchas veces por estupideces…por cosas sin importancia como que yo soy de aquí y tú eres de allá y otras veces era por las muchachas”( Reunión con Carlos Sanz 31/05/2013)

De tal manera, que existen varios imaginarios que transitan las construcciones subjetivas de los habitantes sobre el nuevo modelo policial, su función, el conflicto y control del espacio, no emerge de manera lineal aparece en discurso cotidiano y  esto me motiva a seguir explorando, para determinarlos, definirlos, caracterizarlos e interpretarlos en su justeza, lo que me daría elementos para definir conceptualmente los territorios de paz.







Conclusión

 A manera de cierre, estos son los testimonios que dan cuenta de mi actividad pedagógica-investigativa hasta el momento, lo que me permite  aproximarme  cada día a la   situación a transformar y observo que lo fundamental para revertir y construir los territorios  de paz como estrategia de convivencia ciudadana,   es  buscar  los códigos culturales  de los jóvenes en cada sector que nos permitan desactivar las lógicas de la competencia/por cooperación/solidaridad, control/compartir/prevenir, dominar/liderazgo colectivo/compartir el espacio de los sectores Mamon-Helicoide Vuelta el casquillo.
La realidad cultural que nos enfrentamos hace que el concepto de seguridad ciudadana aplicado al nuevo Modelo Policial Bolivariano, nos oriente a una táctica comunitaria social,    inspirada a mejorar la vida colectiva sirviendo a los intereses de los habitantes y construir los Territorios de Paz como estrategia para mejorar la convivencia ciudadana.
























Referencias



 Abouhamad, J.(1972).Los hombres de Venezuela: sus necesidades, sus aspiraciones. Trabajo de Ascenso.

Méndez, C.(2002). La CIA y los medios de comunicación. Editorial Unidad. Caracas

Revistas
Antillano, A. (2007). ¿Qué son las políticas de seguridad?. En: Criminologico.Nº 2, Abrl-Junio 2007.

Baratta, A.(1997).Política criminal: entre política de seguridad y política social, en el delito y seguridad de los habitantes. Elías Carranza.

Sozzo, M.(2000).Seguridad urbana y tácticas de prevención del delito.-Cuadernos de Jurisprudencia y Doctrina Penal, Ad-Hoc, Buenos Aires, N.10

Publicaciones Oficiales
Herrera, H.(2006)-La Doctrina Militar Bolivariana. El Nuevo Sistema de Seguridad y Defensa Venezolano. Publicaciones Presidencia de la República.

 Clase Magistral: Defensa Integral de la Nación 2007.(AMV)
Entrevistas Realizadas por Betzaida Blanco (2013)
Leyes
(2008). “Ley orgánica del servicio de policía y del cuerpo de policía nacional bolivariana”. Decreto No. 5.895 Gaceta Oficial  39.957, Caracas.

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